LINIKER E OS CARAMELOWS (Brasil)

hace 2 años   •   2 min de lectura

Por Teatro Santander

Esta es una agrupación que suena a mezcla,  suena a soul, pero también a samba, a rock, a funk. Liniker nació en  Araraquara, estos entrecruces con el arte la llevaron al estudio de  grabación donde se encontró con quienes serían su banda, Os Caramelows.  Desde 2015 hacen música juntos. Cada uno de los integrantes del grupo:  Liniker, Rafael, Renata, William, Fernando, Péricles, Eder y Marja  aportan a la creación de un sonido mestizo que se alimenta de muchas  fuentes y que enciende los corazones de los que los oyen.

Desde que empezaron a difundir su música a través de videos que se  volvieron virales en internet no han parado un momento. Su participación  en festivales y demás escenarios es toda una declaración de principios,  es una combinación del arte con la política. Pero no es la política de  un partido, sino la del cuerpo atravesado por el lugar que se ocupa en  el mundo. Es el abrir espacios para que las personas históricamente  excluidas (mujeres, afro, trans) tengan una representación.

Desde el lanzamiento de su primer disco completo en 2016, Remonta, el  grupo ya ha realizado más de 150 conciertos en Brasil y más de 60 shows  internacionales pasando por 18 países. Entre estos festivales como SXSW  (Austin, EE.UU.), Primavera Sound (Barcelona-ESP), Festival de jazz de  los Andes (Bogotá, COL), Roxy Festival (Guadalajara-MEX), Mexefest  (Lisboa-POR), New York Summerstage (Nueva York-EE.UU.), Reeperbahn  (Hamburgo-ALE), Womex (Islas Canarias-ESP), Sunfest (London-CAN)  Lollapalooza (São Paulo-BRA) y el Festival Rock Al Parque (Bogotá- COL),  donde por primera vez una artista transgénero se sube a la tarima en 24  ediciones.

Liniker compone, hace teatro y participa en proyectos artísticos desde los 16 años. Hoy,  con 23 años, esta mujer y su banda se proclaman parte del movimiento de  la “Nueva música negra brasileña”. La presencia de Liniker en escena es  transgresora por más de una razón. No solo resalta la importancia de  las raíces afro de la música en su país, sino que rompe con las normas  impuestas sobre lo binario del género, con ser y parecer femenino o  masculino.

Su  participación en este festival y demás escenarios es toda una  declaración de principios, es una combinación del arte con la política.  Pero no es la política de un partido, sino la del cuerpo atravesado por  el lugar que se ocupa en el mundo. Es el abrir espacios para que las  personas históricamente excluidas (mujeres, afro, trans) tengan una  representación.

Su  paso por Rock al Parque siendo la primera mujer trans en el evento es  uno más de tantos espacios ganados a punta de talento y perseverancia.

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